Centro de Profesionales de la Acción Católica "SANTO TOMÁS DE AQUINO" de Buenos Aires, Argentina.

23 de enero de 2018

EL TEMOR DE DIOS

VANIDAD DE VANIDADES



Los escritos del staretz Sophrony (1896-1993) 
se reducen a muy poco: 
es un pintor ruso que ha vivido una experiencia inusual de Dios 
al abrigo de un maestro venerado, 
el staretz Silouan (o san Silvano), en la montaña del Athos.
Muchos años más tarde, en 1959, él mismo fundará en Essex, no lejos de Londres, el Monasterio de San Juan Bautista. 
Como ruso, es testimonio inmediato tanto de la Revolución soviética como de las dos guerras mundiales. 
Y queda sobrecogido por la intensidad de los sufrimientos del mundo. 
 Un monje en la presencia de Dios...


Cuando los hombres se mantienen en el temor de Dios, la vida en la tierra es tranquila y dulce.
Pero en nuestros días los hombres se han puesto a vivir a su antojo y según su propia razón, y han dejado los santos mandamientos. Piensan encontrar sin Dios la felicidad en la tierra, ignorando que sólo el Señor es nuestro gozo y que el alma del hombre no encuentra la felicidad si no es en el Señor. Él reanima y vivifica al alma como el sol calienta las flores del campo y como el viento las mece, él les da la vida: el Señor nos lo ha dado todo, para que nosotros le glorifiquemos.
Pero el mundo no lo comprende. ¿Y quién podría comprender lo que no ha visto ni gustado? 

Yo también, cuando estaba en el mundo, pensaba que allí estaba la felicidad: gozar de salud, ser bello, rico y querido por los demás. Y me había vuelto vanidoso. 

Mas cuando conocí al Señor por el Espíritu Santo, empecé a considerar la felicidad del mundo como humo que el viento arrastra. 

Es la gracia del Espíritu Santo la que contenta al alma y la llena de alegría. Y en una paz profunda contempla al Señor, olvidada de la tierra.
Señor, 
haz que los hombres retornen a Ti, 
a fin de que conozcan tu Amor, 
y que, en el Espíritu Santo, 
gocen de esta visión 
y, viendo como eres, 
se hagan semejantes a Ti.
Archimandrita Sophrony, 
Escritos de san Silouan el Athónita, Cap. 7

22 de enero de 2018

BELLEZA EN LOS RETABLOS DE LOS ALTARES PAPALES EN PERÚ

DE LA VISITA
DEL PAPA FRANCISCO
A PERÚ

La visita pontificia a Perú, en enero de 2018, mostró una Iglesia local muy viva.

Fueron muchas las celebraciones destacadas, con un pueblo fiel y numeroso, con una piedad y un sobrio fervor que emociona.

De los muchos detalles para considerar, son dignos de resaltar los magníficos estrados con sus retablos, que se prepararon con muchos meses de trabajo. 

Que hablan por sí solos de una fe arraigada por siglos y una gloriosa tradición no conculcada.

En las tres fotos de abajo pueden observarse:



1)   El altar papal preparado en la Playa de Huanchaco, cerca de Trujillo, frente al Océano Pacífico, con un retablo excepcional que matiza el estilo barroco colonial con las guardas originarias. Dios Padre, con los brazos abiertos, la paloma que representa al Espíritu Santo y una Cruz de plata imponente adornada con un pendón ricamente bordado en oro.



2)   La celebración mariana en la Plaza de Armas de Trujillo, presidida por la Virgen de la Puerta, con un monograma esplendido de María, realizado en madera tallada.



3)   El retablo del altar en la Base aérea de Las Palmas, en Lima, con el impresionante Cristo del Milagro, que es la devoción cristiana que más peregrinos convoca en el mundo. Es una pintura hecha por un esclavo negro limeño del siglo XVII, rodeada de un artesonado de plata repujada.

18 de enero de 2018

QUE LOS TEMPLOS E IGLESIAS NO SE CONVIERTAN EN "LUGARES PROFANOS"

“MI CASA ES CASA DE ORACIÓN”

Carta del Señor Cardenal Antonio Cañizares, Arzobispo de Valencia

El pasado 3 de enero, el arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares, envió una carta a los sacerdotes de la diócesis en la que reflexiona y da algunas directrices de la actitud que tanto los fieles como los propios religiosos deben tener en el interior del templo.

Titulada “Mi casa es casa de oración”, el purpurado espera que los templos diocesanos sean esto mismo y no “lugares profanos”. Y es que asegura que lleva “observando, desde hace tiempo, que es necesario esforzarnos todos en que la iglesias o templos sean de verdad casas de oración, que inviten a la adoración a Dios y a escucharle, a la contemplación y gozar de su presencia”.




Queridos hermanos sacerdotes, queridos todos:

Os escribo esta carta con todo cariño y con la normal preocupación y máximo interés de que los templos –catedral, basílicas, iglesias parroquiales, capillas, ermitas con culto habitual,…- sean casas de oración y no se conviertan o convirtamos en lugares profanos.

 
Así, con esta preocupación y celo de Hijo de Dios, se expresaba y actuaba Jesús en el templo de Jerusalén viendo en qué habían convertido la casa de Dios. Hemos de insistir en la catequesis el sentido o significado del templo como morada de Dios y lugar de encuentro con Él, de adoración, de escucha de su Palabra, de celebración de los sacramentos, sobre todo de la Eucaristía para la que se reúne la asamblea cristiana, como señala bella y precisamente el Ritual de Dedicación de Iglesias.

 
Vengo observando, desde hace tiempo, que es necesario esforzarnos todos en que las iglesias o templos sean de verdad casas de oración, que inviten a la adoración a Dios y a escucharle, a la contemplación y gozar de su presencia: sólo Él debe importarnos y solo a Él debemos la gloria y la alabanza que merece. Por esto, además del cuidado material de los templos con limpieza, belleza, orden, ornato debido, iluminación adecuada, sonoridad buena, habrá que cuidar muchísimo el silencio.

Ya hice alguna advertencia sobre el silencio en mi Carta Pastoral sobre la Eucaristía “Haced esto en memoria mía”. A ella me remito. Pero quiero insistir aún más en el silencio debido para la oración, la escucha de la Palabra, para la adoración y la contemplación, para el recogimiento necesario, para el encuentro con Dios y consigo mismo.
Este silencio se ve alterado con excesiva frecuencia e indebidamente en el rito de la paz, también al final de la celebración, y a veces incluso al entrar en el templo.

 
Cuando yo era niño, mis padres y maestros me enseñaron a guardar silencio en el templo. Cuando íbamos a llegar al templo parroquial mis padres nos hacían bajar la voz y cuando pasábamos el umbral de la puerta nos indicaban el silencio; ya dentro, nos arrodillábamos y rezábamos una oración, después, durante la Misa, guardábamos las posturas que correspondían con toda devoción y respeto. ¿Exagerados mis padres?. Todo lo contrario. Me enseñaron a estar ante el Misterio con asombro y admiración, en silencio y recogimiento como corresponde: nunca les agradeceré que me educaran así; ahora, sin embargo, algunos entran en el templo como en cualquier otra casa, -sin saludar siquiera al “Dueño” de la casa-, o en cualquier sala dispuestos al espectáculo, se sigue hablando como en la calle, se sientan de inmediato al entrar, no se entra en un clima de silencio, se sigue en otras cosas. Llega el momento de  la paz y se arma un lío un rumor, a veces poco respetuoso, y al final de la celebración el “guirigay” que se arma es el que es y como es. Pido a sacerdotes y a todos los fieles que procedan de otra manera, como pide el respeto al templo, a la celebración; al misterio que allí acontece y a la preparación debida que exige ese misterio, que se guarde la compostura debida.

 
Me permito llamar la atención sobre otra cosa: el vestido con el que se entra en el templo. Infinidad de veces algunos o algunas entran con vestidos inadecuados o indecorosos con el respeto que se debe a la casa de Dios. Cuando uno va a la ópera, por poner un ejemplo, no va de cualquier manera o de forma inadecuada, ¿por qué en los templos sí que se permite entrar y estar inadecuadamente? No es raro, por ejemplo, que en la catedral, o en otro templo de valor artístico encontrarse con personas inadecuadamente vestidas. Habría que advertir con carteles que llamen la atención de qué manera se puede entrar en el templo y de qué manera no, como hacen por ejemplo en la basílica de San Pedro en Roma. Si alguien entra de forma inadecuada o indecorosa habría que invitarle con educación a que se retirase, se cambiase o pusiese otro vestido y que después venga al templo, pero lo que no puede ser es esa falta de respeto.

 
También me permito llamar la atención sobre las fotografías, sobre todo al finalizar la celebración, bien sea de primeras comuniones, o de bautismos o de confirmaciones, o de matrimonios. El jaleo que se arma, la falta de respeto y lo que queráis que se origina en esos momentos rompe con todas las reglas de cómo comportarse en el templo; en eso debo reconocer que yo soy el primero en sucumbir en esto y me temo que mis hermanos Obispos lo mismo. Hemos de poner muchísimo más cuidado; se pueden hacer las cosas de otra manera y bien, sin impedir el recuerdo que comprendo es grato conservar en fotografía. Se pueden hacer fotografías, es normal que se quiera. Pero, por supuesto no podemos convertir el templo en un salón de fotografía, ni tampoco en unos momentos de devaneo y frivolidad.

 
También me permito llamar vuestra atención a cómo nos comportamos al pasar delante del sagrario; a veces se pasa ante el sagrario como si tal cosa, sin hacer reverencia alguna ni genuflexión que es lo debido. Los chicos pasan ante el sagrario sin percatarse de que en él está Jesús presente sacramentado. Hay que educarlos, también hay que educar a los mayores.
   .
 
En  las celebraciones de la Eucaristía toda la asamblea, salvo las personas impedidas por causas razonables, ha de seguir las posturas que señalan los libros litúrgicos y que yo mismo recordé en una Carta Pastoral sobre la Eucaristía : “Haced esto en conmemoración mía”.

 
En esta misma carta os recordaba cómo debe darse la paz y cómo se debe comulgar. Os confieso que hay veces que se pasa muy mal viendo cómo se acercan algunos, sin ningún recogimiento y devoción, sin ningún gesto de adoración, como quien coge una galleta o algo semejante. Insisto en lo que ya dije en la citada carta sobre la Eucaristía: se puede comulgar en la boca directamente o en la mano para después llevarse el Cuerpo de Cristo a la boca, pero he de añadir que la forma más consonante con el misterio del Cuerpo de Cristo que se recibe es comulgar de rodillas y en la boca. No soy retrógrado en eso, sino que señalo qué es lo más acorde con la comunión. 

 
Por último, los templos han de ser respetados en lo que son y ser utilizados para lo que son. Todos hemos visto mal el que en Cataluña se hayan utilizados los templos, por ejemplo, para poner urnas o para recuento de votos. Y ¿vemos tan tranquilamente, sin inmutarnos, incluso con cierto regusto –no sé si por snobismo o por qué-  el que se usen los templos, con la mejor buena intención pero sin cabeza, para otros usos, para los que se puede contar con otros locales, claro está salvo casos de emergencia o de necesidad? Con respecto a esto debo decir por fidelidad y respeto a lo que es el  templo que prohíbo terminantemente otros usos profanos que, salvo casos de emergencia o necesidad mayor o perentoria, así lo recomienden y esto con autorización, al menos, del Vicario de Zona. No contribuyamos a la secularización, la secularización interna de la Iglesia que es la más grave de todas.
 
No me toméis a mal lo que os digo; es para vuestro bien y el bien de las nuevas generaciones y de la Iglesia. Hacedme caso y colaborar conmigo, con las directrices de la Iglesia. No olvidemos jamás las palabras del mismo Jesús, llevado de todo su celo de Hijo por la gloria del Padre, en toda su hondura y gravedad: “Mi casa es casa de oración”. Contribuiremos si lo hacemos así conforme a las indicaciones que os ofrezco a ir superando la secularización tan grande que padecemos y que es necesario superar. De esta manera contribuimos al culto en “espíritu y verdad”, que nos dice Jesús, y a cumplir lo que manda el Primer mandamiento de amar a Dios sobre todas las cosas.

 
Con mi bendición y afecto para todos

 
 
Valencia, 3 de enero, 20018, Fiesta del Santísimo Nombre de Jesús

 
 
 
+ Antonio Cañizares Llovera
Cardenal Arzobispo de Valencia




16 de enero de 2018

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN, Patrona jurada de Chile

VISITA PAPAL A CHILE 
EL TEMPLO VOTIVO DE MAIPÚ


El papa Francisco, tal como lo hizo su antecesor, San Juan Pablo II (en abril de 1987), tendrá un encuentro con los jóvenes, el próximo miércoles 17 de enero de 2018 por la tarde, en este lugar de la periferia de Santiago de Chile, lugar emblemático por excelencia  por su historia, que tiene muchas implicancias para la vida cristiana y nacional del país hermano.

La Basílica del Carmen, las ruinas de la antigua Capilla de la Victoria, la explanada monumental y las estatuas de O´Higgins y San Martín, conforma un conjunto monumental magnífico en las afueras de la capital de Chile, que emociona a quien llega hasta allí.



Aquí un brevísima síntesis de este lugar emblemático:

El 5 de abril de1818 tuvo lugar la Batalla de Maipú, entre los patriotas del Ejército Unido al mando de José de San Martín y los realistas del Ejército Real de Mariano Osorio.

Quienes visitan ahora el lugar que fue escenario esta decisiva aunque no última batalla por la lucha de la independencia de Chile, les llama la atención las ruinas de lo que fuera un antiguo edificio religioso, antecedente de la actual gran basílica de Nuestra Señora del Carmen.





Estos restos de murallones corresponden al templo que los patriotas hicieron erigir como promesa a la Virgen del Carmen, jurándole levantar una iglesia en donde quedara sellada la libertad de Chile luego del desastre de Cancha Rayada, que aguó provisoriamente el buen ánimo ganado en la justa de Chacabuco.

El General Bernardo O'Higgins había proclamado a la Virgen del Carmen o de Monte Carmelo como la Generalísima de las Armas y Patrona de Chile en febrero de 1817, poco antes de asumir como Director Supremo.

Un año después, el 14 de marzo de 1818, se reunieron en la Catedral de la pequeña aldea de Santiago las fuerzas civiles, militares y políticas, ocasión en la que, a proposición de O'Higgins, se realizó el siguiente compromiso ante el pueblo santiaguino:

"En el mismo lugar en donde se dé la Batalla y se obtenga la victoria, se levantará un templo a la Virgen del Carmen, Patrona y Generala de los Ejércitos de Chile, y los cimientos serán colocados por los mismos magistrados que formulen este voto, en el mismo lugar de su misericordia, que será el de su gloria".

Consumada la victoria, se comenzó a construir una iglesia –llamada Capilla de la Victoria- en honor de la Virgen del Carmen, cuya construcción demoró muchos años y tuvo varias refacciones.

En el terremoto de 1906 la iglesia quedó seriamente afectada.

En 1942, con motivo de la celebración del Congreso Mariano, el Obispo de Santiago decidió que debía construirse un nuevo edificio para acoger al Templo Votivo de Maipú y cerrar definitivamente la vieja y deteriorada iglesia del santuario, que ya casi se caía sola. Así, llamaron al año siguiente a un concurso internacional para presentación de proyectos, ganando la propuesta el arquitecto chileno Juan Martínez Gutiérrez.



La imagen de Nuestra Señora del Carmen, venerada en la Basílica, es una talla de vestir confeccionada en madera, de escuela quiteña, colonial, traída a Chile en 1785.

Se lo llama Templo Votivo debito a la promesa realizada por el general O´Higgins de ofrecer una iglesia a la venerada imagen de la Virgen del Carmen.





A Nuestra Señora del Carmen, patrona jurada de Chile, encomendamos este viaje pontificio.


15 de enero de 2018

SAN ARNOLDO JANSSEN

15 de enero
Memoria litúrgica de San Arnoldo Janssen (1837-1909), fundador de la SVD


Una frase de su prolífico epistolario:


"CUANTO MÁS ADVERSAS SEAN LAS CIRCUNSTANCIAS, 
MAYOR HA DE SER NUESTRA CONFIANZA EN DIOS”.





(Foto: pintura de San Arnoldo en el tímpano interno de la puerta lateral que lleva su nombre en la Basílica porteña del Espíritu Santo sobre la calle Medrano. Rodea su rostro su lema, con el que encabezaba sus cartas: "VIVAT DEUS UNUS ET TRINUS IN CORDIBUS NOSTRIS")

14 de enero de 2018

AGNUS DEI de ZURBARÁN


"ESTE ES EL CORDERO DE DIOS"

(Jn. 1, 35)



El Evangelio de San Juan narra cómo Juan Bautista señala al “CORDERO DE DIOS” a quienes serán los primeros apóstoles del Señor (cfr. Jn.1, 35)

Este título tiene una expresión magnifica en el conocido cuadro de Francisco de Zurbarán (c.1635), cuya foto está arriba y que se encuentra en el Museo del Prado de Madrid.

El pintor extremeño, utilizando la técnica tenebrista (un fondo oscuro con un objeto muy luminoso que se destaca), muestra a un cordero puesto sobre una mesa.

Si bien está dentro del género de naturaleza muerta o pinturas de bodegón (cosas comestibles), trasmite una intensa emoción, como de alguien vivo. Esta obra del barroco español de la contrareforma es como una frontera entre “la naturaleza muerta” y la pintura religiosa. Es un cordero vivo, con sus cuatro patas atadas, dispuesto al sacrificio, con sus bucles de lana muy destacados.

Transmite con fuerza simbólica el sacrificio del Hijo de Dios, Cordero inocente que se inmoló para la redención humana. 

Y recuerda el texto profético sublime que leemos en el Triduo Sacro: 


"Como oveja llevada al matadero; 
como cordero mudo delante del que lo trasquila,
 así no abrió su boca" 
(cfr. Isaías, 53, 7 y Hch. 8, 32)


AGNUS DEI

Miserere nobis et dona nobis pacem!




10 de enero de 2018

BUSCA LA PAZ Y CORRE TRAS ELLA

QUERER LA PAZ


Todos los hombres quieren la paz, pero no saben cómo alcanzarla.

El abba Paisios, habiéndose encolerizado un día, pidió al Señor que le librara de la irritabilidad.

El Señor se le apareció y le dijo:

«Paisios, si no quieres montar en cólera, no desees nada, no juzgues ni odies a nadie; actuando así, no volverás a irritarte más».

De este modo, todo aquel que pospone su voluntad a la de Dios y a la de los hombres conservará su alma siempre en paz; por el contrario, el que quiere imponer su voluntad no tendrá paz jamás. (…)

Si te aflige una adversidad, dite:

«El Señor ve mi corazón y, si esto que me sucede es de su agrado, todo irá bien para mí y también para los otros»; así estará tu alma siempre en paz.

Pero si un hombre empieza a murmurar y dice:

«Esto no debería ser así…, esto no está bien». no tendrá jamás paz en su alma, aunque observe todos los ayunos y ore mucho.


Archimandrita Soprhony, 
Escritos de san Silouan el Athónita

7 de enero de 2018


EL BAUTISMO DEL SEÑOR



Con esta solemnidad litúrgica concluye el tiempo de Navidad.

El relato evangélico del bautismo del Señor en el Jordán es bien conocido. Se trata de una nueva Epifanía (manifestación) que incluye una teofanía (Dios habla)

La secuencia de este tiempo litúrgico tiene su coherencia: la Iglesia nos invita a recorrer tres Epifanías del Señor:
1.    Su Epifanía ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12), que celebramos ayer, 6 de enero.
2.    Su Epifanía a San Juan Bautista en el río Jordán (Mc. 1, 7-11)
3.    Su Epifanía al convocar a sus discípulos (Jn. 1-35-42) (Mc.1, 14-20)…
El magnífico escritor J.R.R.Tolkien, en su libro “The Hobbit” tiene un poema sublime, que canta la llegada del Rey que viene a los suyos. Algo de lo que escribe está implícito en estas Epifanías del Señor, que tendrán su corolario en su venida gloriosa, que aclamamos en el Padrenuestro: “¡Venga a nosotros tu Reino!”.
Abajo un breve video de este poema, primero recitado y luego cantado en inglés, y debajo su traducción en español:
The King beneath the mountains

El rey regresa de las montañas

El Rey regresa de las montañas,
El Rey llega desde su pétrea gruta
El Señor de los manantiales de plata
¡Vendrá a los suyos!

Su corona será restaurada,
Su arpa será remendada,
En sus palacios nuevamente resonarán 
las canciones antiguas.

El bosque brotará en las montañas,
y la hierba bajo el sol;
su riqueza fluirá en fuentes caudalosas
como ríos dorados torrentosos. 

Las corrientes saltarán de alegría,
Los lagos brillarán y relucirán,
Todo dolor y tristeza desaparecerá 
¡En el regreso del rey de la montaña!


https://youtu.be/p7JH-I3iJyI






5 de enero de 2018

VENITE, ADOREMUS: En la Epifanía del Señor

LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS

“La estrella que habían visto en Oriente los precedía,
hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el Niño. 
Cuando vieron la estrella, se llenaron de alegría, 
y al entrar en la casa encontraron al niño con María, su madre,
y postrándose, le adoraron.
Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones:
oro, incienso y mirra”. 
 (Mateo 2, 9-11)

“La palabra griega [para adoración] es proskynesis. Significa el gesto de sumisión; el reconocimiento de Dios como nuestra verdadera medida, cuya norma aceptamos seguir. Significa que “libertad” no quiere decir gozar de la vida, considerarse absolutamente autónomo, sino orientarse según la medida de la Verdad y del Bien, para llegar a ser, de esta manera, nosotros mismos.
Este gesto es necesario, aún cuando nuestra ansia de libertad se resiste, en un primer momento, a esta perspectiva.».
Benedicto XVI

   UNA OBRA DE ARTE QUE EXPRESA ESTA PROSKYNESIS



La foto es parte del Políptico de la iglesia de Santa María del Camino en Pisa.

Corresponde al pintor Masaccio (c. 1426) y es una tabla pintada donde se destacan los tres Magos de Oriente que, con una gran comitiva, llegan a Belén a adorar al Niño.

Esta magnífica pintura está titulada: “LA ADORACIÓN DE LOS REYES MAGOS”.

Tiene muchos elementos simbólicos muy ricos. Entre ellos:


-Ante todo el colorido que dimana expansivamente del Niño y su derredor, contrasta con la lobreguez del fondo del paisaje. 

-El dorado es usado para las aureolas de los tres miembros y las coronas de los Magos, como señal de realeza.


- Los servidores de estos Magos retiran de las cabezas de sus amos las coronas reales en señal de adoración.


- Los tres ofrecen sus dones, tal como lo narra el Evangelio, y sus manos juntas expresan el sometimiento del poder terrenal a la majestad divina, en una analogía del vasallo y su Señor.


- La comitiva de caballos y pajes muestra el esplendor de estos visitantes.


- El Rey Mago más anciano ya se ha postrado delante del Niño y besa sus pies. Su corona está en el suelo y San José sostiene el don ofrecido.


- El Rey Mago más joven se acerca al pesebre mientras un sirviente toma desde su cabeza la corona. Dos pasos más adelante, ya sin su corona (que carga a su lado otro paje) y de rodillas, el segundo rey une sus manos en un gesto de adoración.

1 de enero de 2018

SANCTA THEOTOKOS


LA THEOTOKOS
Breve historia de este título mariano y 
unos rasgos del arte bizantino.




Theotokos es un término griego que significa "Madre de Dios". Hace referencia a la Virgen María y literalmente traducido significa: “la que dio a luz a Dios”.

Elatín se expresa como “Deīpara  o “Deī genetrix” Su equivalente en español (MADRE DE DIOS), es el título que la Iglesia cristiana temprana le dio a María en referencia a su maternidad, título que se definió dogmáticamente en el Concilio de Éfeso de 431 .

El significado teológico en ese momento fue enfatizar que el hijo de María (Jesús) era completamente Dios, y también completamente hombre, como había sido afirmado en el Concilio de Nicea I de 325, y que sus dos naturalezas (humana y divina) estaban unidas y eran inseparables en una sola persona de la Santísima Trinidad.
La visión contraria en el Concilio de Éfeso era que María debía ser llamada «Christotókos»,(“Madre de Cristo»). Esta posición, abogada por Nestorio, entonces Patriarca de Constantinopla, pretendía restringir el papel de María a ser solo la madre de la «humanidad de Cristo», y no de su naturaleza divina. (Herejía nestoriana)
Por su parte la versión de Cirilo de Alejandría, en contraposición a la de Nestorio, era que no podía ser que solo fuese «Christotókos», ya que de ser así, Jesús habría nacido como cualquier ser humano normal y, llegado determinado tiempo, Dios Hijo lo «poseyera» de manera tal que una persona era divina y la otra mortal.
En el Concilio se determinó que no podía ser de este modo: Jesús desde su concepción tenía las dos naturalezas, la divina y la humana, de tal forma que cuando Él nació, María «La Virgen» fue «Theotókos».
Con la puntualización de que llamar a María «Madre de Dios» no intentaba sugerir que María sea coeterna con Dios, o que existió antes que Jesucristo o Dios Padre. La Iglesia acepta esto como un misterio en la letra de este antiguo himno: «Él a quien todo el universo no podía contener, fue contenido en tu matriz, oh Theotokos».

SANCTA THEOTOKOS
Ora pro nobis!

LA ICONOGRAFÍA DE LA THEOTOKOS




 




(











La iconografía de la Theotókos es un arte de origen bizantino donde la Virgen aparece sentada en un trono con el Niño Jesús en su regazo, mirando ambos al frente.
La iconografía de la Theotokos incluye en el manto el adorno de tres estrellas, una en cada hombro y otra en el centro de su frente, para enfatizar su virginidad perpetua, indicando que María se mantuvo antes, durante y después del parto virgen)


31 de diciembre de 2017

ANNO DOMINI MMXVIII

Un año termina, otro comienza:

que el nombre del Señor sea bendecido.



"En esta noche -en esta vida mortal-
los hombres tienen luz y tinieblas:
su luz es la prosperidad;
sus tinieblas son las adversidades.

Pero cuando llegó Cristo Señor,
que vive en el alma por la fe,
promete otra luz que inspira y da paciencia,
que enseña a los hombres
a no dejarse seducir por la prosperidad,
para no sucumbir en la desgracia.

Por eso, el hombre fiel  usa con indiferencia
las cosas del mundo,
y no se engríe en la prosperidad,
ni se abate en la adversidad.

En todo tiempo, el hombre iluminado por la fe,
bendice al Señor:
tanto en  laabundancia como en la privación,
no sólo en la salud, sino también en la enfermedad,
y hace suyo este himno:

"Yo bendeciré al Señor en todo momento;

su alabanza siempre estará en mis labios " 
(Ps. 33, 2)


San Agustín, sobre el salmo 138.